Abandono del cargo

Octubre 10, 2011 8:37 pm

Concepto 10240 T – 310341

10 de Octubre de 2011

Ministerio de Protecci贸n Social

Abandono del cargo

En atenci贸n a la comunicaci贸n radicada en esta Oficina con el n煤mero del asunto, mediante la cual nos consulta que hacer con un trabajador que abandona su cargo sin entregar formalmente su puesto y considerando que manejaba fondos y pagos de la empresa, tema sobre el que presentamos nuestras consideraciones en los siguientes t茅rminos:

En virtud de las funciones asignadas por el Decreto 205 de 2003 y de conformidad con el Art铆culo 486 del C贸digo Sustantivo del Trabajo, esta Oficina no es competente para declarar derechos ni dirimir controversias por ser una atribuci贸n exclusiva de los jueces en la jurisdicci贸n ordinaria laboral.

En lo que respecta al tema consultado consideramos importante llamar la atenci贸n sobre las prohibiciones que la ley laboral estipula para el trabajador. En efecto, el Art. 60 del CST se帽ala en su numeral 4o lo siguiente:

“ART. 60. 鈥擯rohibiciones a los trabajadores. Se proh铆be a los trabajadores

…. 4. Faltar al trabajo sin justa causa de impedimento o sin permiso del patrono, excepto en los casos de huelga, en los cuales debe abandonar el lugar del trabajo.”

No obstante lo anterior, ni la legislaci贸n laboral ni concretamente el C贸digo Sustantivo del Trabajo contemplan como tal la figura de “abandono del puesto”, es as铆 como la jurisprudencia se ha manifestado sobre este tema se帽alando lo siguiente:

“… conviene observar que no existe en nuestra legislaci贸n 鈥攏i en el C.S. del T. ni en la aplicable a trabajadores oficiales鈥 la pretendida figura de “abandono del puesto”, tomada tal vez del derecho administrativo. En efecto, la ausencia del trabajador no puede tomarse como terminaci贸n legal del contrato por “mutuo consentimiento1′ o mutuo disenso (D. 2127/45. Art. 47-d) y D. 2351/65, Art, 6o b), puesto que el aparente abandono de funciones solo es equiparable a una renuncia, cuando seg煤n las circunstancias equivalga a 茅sta, de manera “franca y eficazmente irrevocable” seg煤n lo ha se帽alado la jurisprudencia (sent. de nov. 5/50, G. J. XCIV, 361). En el presente caso, dadas las especiales circunstancias, la ausencia del trabajador no pod铆a significar renuncia pues la intenci贸n o el 谩nimo de presentarla no aparece por parte alguna, de la manera clara, directa e inequ铆voca que se requerir铆a para deducir de esa actitud un acto o declaraci贸n de voluntad”. (CSJ, Cas. Laboral, sent. sep. 27/85).

En consecuencia, si en el caso que se consulta se puede establecer que la ausencia del trabajador representa la clara, inequ铆voca e irrevocable intenci贸n del trabajador de retirarse de su cargo, podemos asimilar dicho acto a la figura de la renuncia.

Lo anterior encuentra fundamento en el Art铆culo 62 del C贸digo Sustantivo del Trabajo cuando establece en el numeral 6) que es justa causa para dar por terminado el contrato de trabajo unilateralmente por parte del empleador “cualquier violaci贸n grave de las obligaciones o prohibiciones especiales que incumben al trabajador, de acuerdo con los art铆culos 58 y 60 del C贸digo Sustantivo del Trabajo, o cualquier falta grave, calificada como tal en pactos o convenciones colectivas, fallos arbitrales, contratos individuales o reglamentos”.

En caso de cumplir los t茅rminos de la norma, el Art铆culo 65 del C贸digo Sustantivo del Trabajo modificado por el Art铆culo 29 de la Ley 789 de 2002, se帽ala que a la terminaci贸n del contrato de trabajo el empleador debe pagar los salarios y prestaciones adeudadas so pena de generar a su cargo la indemnizaci贸n contemplada por el art铆culo en los siguientes t茅rminos:

‘ART脥CULO 65:

Si a la terminaci贸n del contrato, el empleador no paga al trabajador los salarios y prestaciones debidas, salvo los casos de retenci贸n autorizados por la ley o convenidos por las partes, debe pagar al asalariado, como indemnizaci贸n, una suma igual al 煤ltimo salario diario por cada d铆a de retardo, hasta por veinticuatro (24) meses, o hasta cuando el pago se verifique si el per铆odo es menor. Si transcurridos veinticuatro (24) meses contados desde la fecha de terminaci贸n del contrato, el trabajador no ha iniciado su reclamaci贸n por la v铆a ordinaria, el empleador deber谩 pagar al trabajador intereses moratorios a la tasa m谩xima de cr茅ditos de Ubre asignaci贸n certificados por la Superintendencia Bancada, a partir de la iniciaci贸n del mes veinticinco (25) hasta cuando el pago se verifique, (subrayado fuera de texto).

En consecuencia, es claro que el empleador tiene a su cargo la obligaci贸n de efectuar el pago de la liquidaci贸n (prestaciones sociales y vacaciones) una vez se produce la terminaci贸n del contrato de trabajo, independientemente de si la terminaci贸n ha sido originada en la renuncia del trabajador o en el despido por parte del empleador, pues el legislador no diferenci贸 ni estableci贸 causales especiales de terminaci贸n a la hora de regular la indemnizaci贸n moratoria referida.

En materia de sanci贸n al trabajador, es necesario resaltar que el art铆culo 28 de la Ley 789 de 2002 derog贸 t谩citamente la consecuencia jur铆dica que consagraba el art铆culo 64 del C贸digo Sustantivo del Trabajo para el trabajador que omitiera la obligaci贸n de comunicar al empleador con 30 d铆as de antelaci贸n su intenci贸n de dar por terminado unilateralmente su contrato de trabajo, raz贸n por la que si el trabajador finaliza intempestivamente la relaci贸n laboral sin justa causa comprobada, en cualquier clase de contrato, el empleador no podr谩 descontar suma alguna como indemnizaci贸n por esta omisi贸n, toda vez que en el ordenamiento jur铆dico actual no existe norma que lo faculte.

Ahora bien, es oportuno se帽alar que si el empleador ve lesionado sus intereses por la renuncia intempestiva e inmediata del trabajador, podr谩 acudir ante los Jueces de la Rep煤blica en busca del reconocimiento de los perjuicios generados, previa demostraci贸n de los da帽os que de manera eventual pudo ocasionarle la ruptura inesperada del v铆nculo laboral.

La presente consulta, se absuelve en los t茅rminos del Art铆culo 25 del C贸digo Contencioso Administrativo, en virtud del cual las respuestas dadas no comprometer谩n la responsabilidad de las entidades que las atienden, ni ser谩n de obligatorio cumplimiento o ejecuci贸n, constituy茅ndose simplemente en un criterio orientador.

Cordialmente,

JAVIER ANTONIO VILLARREAL VILLAQUIRAN

Jefe Oficina Jur铆dica y de Apoyo Legislativo

Categorizado en: